
La luz enviuda,
-se ha muerto la atmósfera-
se torna sombra
y se enamora del dolor
quien la corta salvajemente
convirtiéndola en un tríptico de tonalidades
que acaban paralizando a los terrícolas
los segundos exactos
para colocarles alrededor de la cabeza
el aparato que lleva Alex
en la Naranja Mecánica.
El ruido del corte
dura tres días
y tres noches:
115 dB constantes
que hacen ensordecer
a la mitad de la población,
el resto enloquece
y los ríos se desbordan
de brazos,
piernas
y cabezas colgantes
picoteadas por cuervos en celo.
Así,
cuando la luz se tiñe de negro
y los árboles agonizan
con la huída de la fotosíntesis,
todos están sordos
y desorientados,
y el fogonazo final
aterriza en sus dilatadas pupilas
sin dejar tiempo para el rebobinado
antes de que les carcoma la obstrucción.
3500 millones de sordo-ciegos
sin intérpretes
ni modo alguno de orientarse.
3500 millones de humanos
tanteando el espacio,
la mística nada,
y gritando incoherencias
que rebotan
sobre un lenguaje ya extinto.
3500 millones de seres
con el conocimiento clausurado,
encerrados en un planeta
ahora desconocido
donde el canibalismo
es la primera opción latente.
¿Y qué viene después?
-se ha muerto la atmósfera-
se torna sombra
y se enamora del dolor
quien la corta salvajemente
convirtiéndola en un tríptico de tonalidades
que acaban paralizando a los terrícolas
los segundos exactos
para colocarles alrededor de la cabeza
el aparato que lleva Alex
en la Naranja Mecánica.
El ruido del corte
dura tres días
y tres noches:
115 dB constantes
que hacen ensordecer
a la mitad de la población,
el resto enloquece
y los ríos se desbordan
de brazos,
piernas
y cabezas colgantes
picoteadas por cuervos en celo.
Así,
cuando la luz se tiñe de negro
y los árboles agonizan
con la huída de la fotosíntesis,
todos están sordos
y desorientados,
y el fogonazo final
aterriza en sus dilatadas pupilas
sin dejar tiempo para el rebobinado
antes de que les carcoma la obstrucción.
3500 millones de sordo-ciegos
sin intérpretes
ni modo alguno de orientarse.
3500 millones de humanos
tanteando el espacio,
la mística nada,
y gritando incoherencias
que rebotan
sobre un lenguaje ya extinto.
3500 millones de seres
con el conocimiento clausurado,
encerrados en un planeta
ahora desconocido
donde el canibalismo
es la primera opción latente.
¿Y qué viene después?
-Segundo texto (poema) incluido en la serie "Mutaciones terráqueas"-.